Guía para la menopausia: del Agobio al Empoderamiento

Cómo tus acciones AHORA pueden prepararte para el éxito

Por Dra. Alison Caldwell-Andrews, PhD
Publicado el 21 de octubre de 2025

Compra la guía completa por $19.95

Lee nuestra mini guía gratis:

Dedicación

Me gustaría dedicar esta guía a cada mujer entre los 12 y 18 años. Puede parecer que la menopausia está muy lejos de sucederte y que es algo en lo que aún no necesitas pensar. Sin embargo, los hábitos que desarrolles ahora en nutrición, ejercicio, sueño e hidratación, fortalecerán tu cuerpo a lo largo de la vida y harán que la menopausia sea mucho más llevadera cuando llegue el momento. Aún más, aprender a tiempo a minimizar la exposición a xenoestrógenos y estrógenos sintéticos puede mejorar enormemente tu salud perimenopáusica futura, además de contribuir a tu bienestar actual. Comienza hoy mismo: los beneficios enriquecerán tu vida ahora y en los años venideros. -Dr. Alison Caldwell-Andrews

 
Introducción: Los años ‘Reales’

Comprender cómo funciona el cuerpo de una mujer implica reconocer el papel central  de sus años fértiles. Gran parte de la fisiología femenina está anclado en el ciclo fundamental de la fertilidad. Y la menopausia no es el último vestigio de esta historia sino el comienzo de un nuevo y poderoso capítulo. En lugar de ver la menopausia como un lento declive o posdata, deberíamos verla como la culminación de décadas de profundo trabajo físico y psicológico. Estos son los años de la realeza; y como cualquier transición de poder, merecen preparación.

 

Desafortunadamente, las mujeres han sido desatendidas por el sistema médico, especialmente cuando se trata de la menopausia. Esta fase vital de la existencia ha sido reducida a ser una problema que hay que solucionar o evitar. El cabello canoso, las expresiones marcadas en el rostro, y el cuerpo que ha sobrellevado tanto son cosas no valoradas y desestimadas. En lugar de reverenciar estos signos visibles de la edad, se anima a las mujeres a esconderlos o retrasarlos. Se nos enseña a avergonzarnos de envejecer en lugar de anticipar una etapa gloriosa de mayor poder y prestigio.

 

 

¿Qué es la menopausia?

Si se pregunta a los doctores—o peor aún a los ‘influencers’ de las redes sociales— ellos dirán que la menopausia se debe a la falta de estrógenos. ¿Su respuesta?... Terapia de reemplazo hormonal (TRH) o, aún más preocupante, los antidepresivos, para tratar lo que comúnmente se enmarca como un problema de salud mental. Pero estas "soluciones" no son suficientes y a veces conllevan graves riesgos. 

 

La menopausia comienza cuando la mujer lleva 12 meses consecutivos sin presentar período menstrual. Marca el fin de la ovulación, el fin del ciclo mensual de liberar óvulos y de producir las hormonas estrógeno, progesterona y testosterona. Pero este no es el final de la historia hormonal de la mujer sino solo un cambio en funcionamiento.

 

La Menopausia es nuestro Glorioso Otoño. Así como los árboles brillan con esplendor antes del invierno, las mujeres entran en una radiante fase de transformación. La menopausia no es una simple pérdida de hormonas, sino un nuevo ritmo hormonal.

 

 

Una larga transición

La menopausia comienza muchos años antes de que se deje de menstruar. Aproximadamente una década antes, la ovulación se vuelve irregular, la progesterona disminuye y pueden aparecer síntomas como cambios de humor, ansiedad o manchas. Es posible que aún tengas menstruaciones regulares, pero la ovulación es menos frecuente y el desequilibrio hormonal resultante comienza a notarse.

 

El estrógeno se vuelve inestable: a veces crece y decrece. Y como la progesterona disminuye antes y de forma notoria, aparecen síntomas estrogénicos dominantes (como sensibilidad en los senos, irritabilidad y menstruaciones abundantes) incluso si los niveles de estrógeno parecen “normales”.

 

Premenopausia

A medida que la mujer entra a los mediados 30, o incluso a veces antes debido a factores como el estrés crónico y la exposición a las toxinas ambientales o estrógenos sintéticos —se vuelve más común  experimentar ciclos anovulatorios, donde el cuerpo no libera óvulos maduros. Sin ovulación, el cuerpo lúteo no se forma. Este cuerpo lúteo auxiliar es una glándula de ayuda temporal como una mancha amarilla que se forma después que el óvulo es liberado del ovario. Este cuerpo Lúteo es la fuente primordial de progesterona y algo de testosterona. Es por eso que los niveles hormonales disminuyen tanto cuando las mujeres dejan de ovular. Si bien las glándulas suprarrenales pueden producir pequeñas cantidades de progesterona, esas cantidades no son suficientes para mantener el equilibrio hormonal. 

 

A los 30 años, estos cambios a menudo pasan desapercibidos o se descartan sencillamente como respuestas al estrés o a las fluctuaciones hormonales aleatorias. Pero entre bastidores, los niveles de progesterona y de estrógenos comienzan a fluctuar de forma más drástica. Aunque aún no esté en la perimenopausia, podría considerarse premenopáusica, y el estrógeno ambiental (xenoestrógenos, etc.) o el estrés pueden adelantarla.

 

Un nivel bajo de progesterona tiene efectos de amplio alcance: afecta el estado de ánimo, la calidad del sueño, la densidad ósea y más. También contribuye al equilibrio de la testosterona; cuando la progesterona es baja, este equilibrio se altera y puede provocar acné, aumento del vello facial u otros síntomas androgénicos. Mientras tanto, la disminución de la testosterona se suma a los problemas de los bajos niveles de estrógeno y progesterona, lo que contribuye a aminorar la libido, la energía y la masa muscular.

 

Los síntomas y esta fase de transición, a veces llamada perimenopausia temprana, pueden variar mucho de una mujer a otra, lo que hace pasar por alto o atribuir erróneamente lo que realmente está sucediendo a nivel hormonal.

Atravesando la menopausia

Al finalizar la ovulación, la progesterona de los ovarios prácticamente desaparece. Las glándulas suprarrenales y el cerebro aún pueden producir pequeñas cantidades. El estrógeno continúa en cantidades más bajas y estables, pero se produce principalmente en el tejido adiposo, no en los ovarios. La testosterona es producida por las glándulas suprarrenales y otros tejidos (como la piel, la grasa y los músculos) y disminuye de forma gradual.

 

Antes de la verdadera menopausia, el sangrado puede volverse impredecible: largos periodos de sangrado, intervalos cortos o meses sin menstruación. (Si sangras durante más de cuatro semanas, debes consultar a un médico). Un nivel bajo de progesterona significa que el revestimiento uterino no se desprende con la misma frecuencia, por lo que puede engrosarse mes a mes, lo cual provoca menstruaciones más largas, abundantes y dolorosas. Dado que la progesterona es una hormona calmante, sus niveles bajos también aumentan el riesgo de irritabilidad, ansiedad e insomnio.

 

La menopausia finalmente se “oficializa” cuando llevas 12 meses seguidos sin menstruar. El período posterior a la menopausia se llama posmenopáusica.